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«No creo en la protesta cultural que se hace actualmente». Entrevista: Víctor Jiménez, director Cía LaMov

Siete Danzas Griegas-Bejart Ballet

LaMov compañía de Danza nace en julio de 2008 bajo la dirección de Víctor Jiménez: Experimentado bailarín de la compañía de Víctor Ullate, en su currículum añade otros hitos como haber trabajado codo con codo junto a Maurice Bèjart o haber sido bailarín solista de la Ópera de Lyon

Sin duda, la exitosa trayectoria de Víctor Jiménez no ha sido flor de un día. Nada más lejos. Ya en 1992 formabas parte de la compañía de Víctor Ullate ¿Cómo empezaste en esto de la danza? ¿A qué personas debes más en ese recorrido que abarca décadas?

«A la danza me acerqué por puro placer, porque la sentía como una necesidad. Y no me arrepiento, el ballet lo es todo en mi vida y aunque me ha hecho sufrir mucho no me ha defraudado. Cada día me dedico a él y cada día me aporta algo muy placentero. Y en ese disfrute del ballet tiene mucho que ver los maestros con los que he trabajado, por supuesto. Empecé con Ullate, después Maurice Bejart en Lausanne me marcó tanto profesional como personalmente… y después, en la Ópera de Lyon, tuve la suerte de trabajar directamente con algunos de los mejores coreógrafos del mundo, como Kylian, Ek, Maguy Marin…»

A nivel profesional ¿Cómo te definirías?

«Como bailarín siempre han dicho de mí que soy un gran bailarín. Ahí están mi currículum y mis papeles. No podría pedir más. Como coreógrafo, soy un insaciable buscador de movimientos que provoquen sentimientos.»

Víctor Jiménez, coreógrafo y bailarínCuando se estudia la trayectoria de Víctor, llama la atención su capacidad de formarse continuamente. A tu formación como licenciado en danza sumas tu aprendizaje actoral… ¿Qué aporta ese plus de interpretación al bailarín? En tu opinión ¿Crees que todos los bailarines deberían formarse como actores? Aprecias algún déficit en ese sentido al realizar audiciones, dirigir ensayos…

«Creo que la formación actoral no puede hacer más que complementar la formación dancística de un bailarín. Depende de los papeles interpretados, por supuesto. Pero en la mayoría de los casos creo que aporta calidad. Recuerdo el papel de Dalí que realicé en el Bejart Ballet o el Papageno de La Flauta Mágica. Sin duda alguna me puse en práctica las técnicas que aprendí –y llegué a poner sobre las tablas-, porque son personajes que para transmitirlos tal cual son al espectador no basta con bailar. Hay que meterse en la piel y conseguir que el que te ve también lo haga. En este sentido, en mis coreografías intento transmitir esto. Mi Cenicienta, mi Bella Durmiente, mi Trovador… interpretan una coreografía pero interpretan también al personaje. El objetivo es que el que ha pagado por ver ballet sienta las penas de la cenicienta, los sueños de la Bella y el amor y el engaño del Trovador.»

Tras una intensa y exitosa carrera como bailarín, habiendo sido solista de la Cía. Víctor Ullate, del Béjart Ballet de Lausanne, del Ballet de la Ópera de Lyon… en 2008 decides poner en marcha LaMov, tu propia compañía. ¿Qué buscas en este nuevo reto? ¿Qué te ha aportado en estos cinco años de andadura?

«Cuando eres bailarín y tienes ya una cierta edad, que te ofrezcan un proyecto como es el dirigir tu propia compañía… eso es algo muy muy tentador. Me hacía mucha ilusión echar a andar en un reto así. Eso sí, en 2008 no sabíamos la crisis que se avecinaba… Durante estos 6 años LaMov es todo para mí, donde plasmo mis alegrías, mis miedos, mis deseos… Pero además de eso, además de las piezas que he creado para LaMov, que son como mis hijos, durante este tiempo son ya muchos los bailarines que han pasado por aquí. Muchos de ellos están ahora en las mejores compañías del mundo. Eso me gusta, saber que LaMov les ha servido de plataforma para lanzarse. Solamente deseo que esto siga pasando y que la compañía me aporte mucho más durante muchos más años.»

Cuando eres bailarín y tienes ya una cierta edad, que te ofrezcan un proyecto como es el dirigir tu propia compañía… eso es algo muy muy tentador

 ¿Cuál es la actualidad y el futuro de LaMov? ¿En qué proyectos anda inmersa?

«LaMov vive un buen momento profesional. Los bailarines tienen mucha calidad, todos tienen una alta técnica clásica, les va muy bien el movimiento neoclásico que es el que nos caracteriza. Y eso lo saben compaginar con el contemporáneo, porque yo busco a bailarines completos. Este año LaMov cumple 6 años sobre los escenarios y lo hace con buena salud. Tenemos mucho repertorio, contamos con piezas de coreógrafos como Galili o Rodovalho. Aunque, no lo oculto, económicamente podríamos estar mejor, por supuesto. Pero eso, ya, no depende de nosotros. Nosotros lo que hacemos es generar trabajo y trabajar cada día lo mejor que podemos. Ahora, en el horizonte, tenemos, como cada año prácticamente desde que comenzamos, dos estrenos: una noche más contemporánea, a mediados de año, y otra más clásica, para Navidad»

LaMov ya lleva alrededor de diez producciones propias… Sabemos que es una pregunta indiscreta pero ¿cuál es tu preferida y por qué razón?

«Todas tienen algo por lo que son especiales. El Trovador, por la ilusión con la que realicé mi primera coreografía y por todo lo que me aportó trabajar con el pintor Jorge Gay. La Cenicienta por el personaje, al que coge cariño todos los espectadores. Servet o la soledad por lo que me sirvió de inspiración. Futile porque es sobrecogedora… La Bella Durmiente porque te hace soñar… Y, por supuesto, la que está por llegar… porque trabajo para que sea mi preferida.»

¿Qué opinión tienes acerca del actual momento de la cultura en nuestro país?

«En España hay grandes artistas. Creo que hay calidad y no sé si nuestros políticos lo saben valorar. Eso sí, no creo en la protesta cultural que se hace actualmente, porque los que más gritan son los que más apoyo económico reciben. Eso sí, me gustaría poder valorar el trabajo de todos si todos tuviésemos las mismas condiciones. Porque los que nos dedicamos a esto de forma privada sabemos que hay nubarrones… y que nunca ha estado fácil. La cultura también genera beneficios, forma parte del motor de la educación y del motor de la inteligencia. Espero que no se descuide más y que todos luchemos por ella, sencillamente, trabajando.»

No creo en la protesta cultural que se hace actualmente, porque los que más gritan son los que más apoyo económico reciben

¿Qué consejo darías a aquellas compañías que lo están pasando peor?

«¿Peor? Creo que ninguna compañía sobrevive como nosotros: sin ningún apoyo institucional. Lo de LaMov creo que empieza a ser un milagro. La compañía que dirijo vive de los espectáculos que realiza»

Este es Víctor Jiménez. Un enamorado de la profesión artística. Un gran bailarín. Una carrera profesional remarcable. Un seguidor de nuevos retos y conquistador de nuevas cimas. Pero también un hombre que habla claro. Son demasiados ingredientes como para no tener en cuenta su opinión entre las grandes voces del panorama escénico actual.

 

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